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sábado, 14 de enero de 2017

EL ASFALTO Y LOS PERROS


EL PEOR ENEMIGO EN VERANO

Pocos son los propietarios que son conscientes de la temperatura que llega a irradiar el asfalto en los días más calurosos de verano. Te sorprenderás pero fácilmente puede llegar a alcanzar los 70 grados centígrados de temperatura.

Sabiendo esto, te puedes hacer una idea de cómo puede afectar a un perro que salga a pasear en esa situación.

Los perros tiene en sus almohadillas una piel callosa (exeptuando los cachorros de pocos meses), que le sirven para protegerse de todo tipo de superficies, sin embargo, no deja de ser parte del cuerpo y por tanto es delicada ante superficies extremas como el asfalto. Si nosotros fuéramos toda la vida descalzos, nuestros pies también desarrollarían una piel callosa, aún así sentiríamos en mayor o menos medida ls irregularidades del suelo en cada paso que diéramos.

Los daños más comunes en las almohadillas son: quemaduras, úlceras, irritaciones y hasta sangrado. Por esto, se deben cuidar desde la prevención y desde el tratamiento en caso de heridas:

- Evita el asfalto en horas de máximo calor. Los paseos con el perro puedes hacerlos en otro tipo de superficies.

- Pasea con tu perro a primera hora de la mañana o al última hora de la tarde. Es cuando el asfalto ya está algo más fresco y es seguro el paseo.

- Comprueba si tu perro puede pasear sobre el asfalto. La prueba es muy sensilla, sólo tienes que apoyar tu mano sobre el asfalto durante 5 segundos, si puedes aguantar sin quemarte, está apto para que tu perro camine sobre el.

Cuando tu perro ya se ha quemado:

- Si notas que tu perro se lame las almohadillas, renguea o están más rojas u oscuras de lo normal, está claro que se han irritado. Si es muy grave tendrás que acudir inmediatamente al veterinario para que te recete algún medicamento. Si no es tan grave, realizar un baño de agua templada con vinagre y sal. Es importante mantenerlas hidratadas. La vaselina puede ayudar a que se hidrate y se renueve la piel de la almohadilla dañada.



Las almohadillas son muy importantes para nuestros perros. No sólo sirven para que puedan caminar más comodo sobre cualquier superficie sino que gracias a las almohadillas los perros sudan. Por eso, es fundamental que nunca olvidemos su importante función y, por ende, sus cuidados.